Glosario

El vocabulario que vas a escuchar, sin jerga.

Nadie nace sabiendo qué es un CFE o un WAF. Acá están los 21 términos que aparecen cuando contratás alojamiento, dominios o facturación electrónica, con lo que significan y, sobre todo, por qué deberían importarte.

Tener un sitio online

Lo mínimo que hay que entender para saber qué estás contratando cuando contratás alojamiento.

Hosting también llamado alojamiento web

El alquiler del espacio donde vive tu sitio web. Tu página son archivos, y esos archivos tienen que estar en un servidor encendido las 24 horas para que cualquiera pueda verlos.

Por qué te importa. Es el servicio de base: sin alojamiento no hay sitio. Lo que cambia entre proveedores no es tanto el espacio como quién se ocupa de mantener ese servidor funcionando.

Cómo funciona el nuestro
Alojamiento gestionado

Un alojamiento donde la operación del servidor no es tarea tuya: los parches, las versiones, el certificado, el firewall y el monitoreo los hace el proveedor.

Por qué te importa. La diferencia práctica aparece el día que algo falla o cuando sale una actualización de seguridad. En un alojamiento no gestionado, esa tarea es de alguien de tu lado, y si no hay nadie, no se hace.

Caché

Una copia de tus páginas ya armadas, lista para entregar al instante. En vez de construir la página de nuevo para cada visita, el servidor la sirve ya hecha.

Por qué te importa. Es la diferencia entre un sitio que carga rápido y uno que se arrastra cuando llegan varias visitas juntas. También es lo que hace que un pico de tráfico no tire el sitio.

NVMe

Un tipo de disco de estado sólido bastante más rápido que los discos tradicionales y que los SSD comunes.

Por qué te importa. Importa sobre todo si tu sitio consulta una base de datos en cada visita, como WordPress o una tienda: el disco es el cuello de botella más común.

Backup también llamado copia de seguridad

Una copia de tu sitio y tus datos guardada aparte. Si algo se rompe, se borra o alguien entra donde no debe, se restaura la copia y seguís.

Por qué te importa. Es la única red que te queda cuando todo lo demás falló. Preguntá siempre cada cuánto se hacen y cuánto tiempo se guardan: un respaldo semanal puede significar perder seis días de pedidos.

Dominios y DNS

La parte que más confusión genera, y donde se originan casi todas las caídas que parecen ser del sitio.

Dominio

Tu dirección en internet: tuempresa.com.uy. Se registra a tu nombre, se renueva cada año y es tuyo mientras lo renueves.

Por qué te importa. Sin dominio propio tu presencia online vive en la dirección de otro. Y si se te vence, cualquiera puede registrarlo: es tu marca en remate.

Registrar un dominio
DNS

La guía telefónica de internet. Cuando alguien escribe tu dominio, el DNS traduce ese nombre a la dirección del servidor donde está tu sitio.

Por qué te importa. Si el DNS falla, tu sitio desaparece aunque el servidor esté perfecto. Por eso importa quién lo administra y qué tan rápido responde alguien cuando hay que tocarlo.

DNS gestionado
Registro DNS

Cada instrucción dentro de tu zona DNS. Los A y AAAA apuntan el dominio a un servidor, los MX definen quién recibe tu correo, los CNAME crean alias y los TXT guardan verificaciones.

Por qué te importa. Cuando algo deja de andar después de un cambio de proveedor, nueve de cada diez veces el problema está en uno de estos registros, casi siempre en los MX del correo.

DNSSEC

Una firma criptográfica sobre las respuestas de tu DNS, para que se pueda verificar que salieron de tu dominio y no fueron alteradas en el camino.

Por qué te importa. Sin DNSSEC, un atacante puede desviar a tus visitantes a un servidor que no es el tuyo con tu dominio intacto en la barra del navegador. La víctima escribió bien la dirección y termina en otro lado.

Propagación

El tiempo que tarda un cambio de DNS en verse en todo internet, porque cada red guarda una copia temporal de tu zona.

Por qué te importa. Es la razón por la que una migración se planifica en vez de hacerse de golpe: bajando el tiempo de vida de los registros antes del cambio, la transición se acorta.

Seguridad

Más de la mitad del tráfico web de hoy no son personas. Esto es lo que se pone en el medio.

Certificado SSL también llamado certificado TLS

Lo que pone el candado en el navegador y cifra la conexión entre tu visitante y tu sitio, para que nadie en el medio pueda leer lo que se envía.

Por qué te importa. Sin certificado, el navegador marca tu sitio como no seguro y los datos viajan a la vista. Es lo que convierte http en https, y es requisito para cobrar online.

WAF también llamado firewall de aplicaciones web

Un filtro que revisa cada pedido que llega a tu sitio antes de que tu sitio lo vea, y descarta los que vienen a atacar.

Por qué te importa. Es lo que frena los intentos automatizados de entrar por fuerza bruta o de explotar un plugin viejo. Un antivirus protege una computadora; un WAF protege un sitio.

Ataque DDoS

Miles de pedidos automáticos simultáneos cuyo único objetivo es saturar tu sitio hasta tirarlo.

Por qué te importa. No busca robarte datos, busca dejarte fuera de servicio. La defensa consiste en filtrar ese tráfico antes de que llegue a tu servidor.

Certificado con validación de organización también llamado OV

Un certificado donde, además del dominio, se verifica la identidad de la empresa antes de emitirlo.

Por qué te importa. Para un sitio institucional o una tienda, agrega una capa de confianza verificable que el certificado básico no da.

Facturación electrónica

El vocabulario de DGI, en criollo. Si estás empezando, la guía completa desarrolla cada uno de estos.

CFE también llamado comprobante fiscal electrónico

El documento digital con validez fiscal que reemplazó a la factura de papel. Facturas, tickets, notas de crédito y remitos son todos tipos de CFE.

Por qué te importa. Solo puede emitirse desde un sistema homologado por DGI. Un PDF hecho a mano y enviado por correo no es un CFE, aunque se parezca.

Guía completa de facturación electrónica
e-Factura y e-Ticket

Los dos son CFE. La e-factura se emite a un cliente identificado con RUT, típico entre empresas. El e-ticket es para el consumidor final.

Por qué te importa. La mayoría de los negocios emite los dos, y elegir mal el comprobante para una operación trae problemas después. Fijate que el sistema que contrates soporte ambos.

Homologado por DGI

Significa que DGI probó el sistema y lo autorizó para emitir comprobantes válidos.

Por qué te importa. No es un sello decorativo: facturar desde un sistema no homologado es facturar sin validez fiscal. Es lo primero que hay que confirmar de un proveedor.

Ver Host Factura
Nota de crédito y nota de débito

Los comprobantes que corrigen. La de crédito resta (devoluciones, descuentos posteriores) y la de débito suma (intereses, ajustes).

Por qué te importa. Un CFE emitido no se borra ni se edita: se corrige con otro CFE. Todo el mundo piensa en la factura y nadie en la corrección, hasta la primera devolución.

Integraciones y desarrollo

Lo que aparece cuando dos sistemas tienen que hablarse.

API

La puerta por la que un sistema le habla a otro: tu tienda le avisa a la facturación que vendió algo y la facturación emite el comprobante, sin humanos en el medio.

Por qué te importa. Es lo que convierte una tarea repetitiva en algo que pasa solo. Si hoy alguien copia datos de un sistema a otro a mano, ahí hay una API esperando.

Nuestra API de facturación
Webhook

El aviso de vuelta: cuando algo cambia, el sistema te lo notifica al instante en vez de esperar a que preguntes.

Por qué te importa. Sin webhooks, tu sistema tiene que consultar cada tantos segundos por las dudas. Con webhooks, se entera en el momento y solo cuando hay algo nuevo.

Marca blanca

Revender un servicio con tu nombre en vez del del proveedor. Vos sos la cara visible; la infraestructura la opera otro.

Por qué te importa. Es el modelo con el que una casa de software suma facturación electrónica a su producto sin tener que homologar un sistema propio ante DGI.

Marca blanca de facturación

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